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Nuestra historia – El origen de Sal i Pebre

Un proyecto con raíces en L’Ametlla del Vallès

Somos dos socios que emprendimos esta aventura hace ya tres años en L’Ametlla del Vallès, con la ilusión de abrir un restaurante donde la calidad, la cercanía y la buena cocina fueran el eje de todo.

Nos conocimos trabajando en el sector, compartiendo fogones y sala. Aunque nuestros caminos se separaron —Manolo como chef liderando cocinas por distintos lugares, y Fran como jefe de sala en hoteles y restaurantes — nunca perdimos el contacto. Años después, volvimos a coincidir trabajando juntos, y ahí surgió la idea de dar un paso más.

Ambos compartíamos el mismo sueño: crecer profesionalmente, pero hacerlo con pasión, honestidad y mucho respeto por el oficio.

Así nació Sal i Pebre, un restaurante con alma

Sal i Pebre es hoy un restaurante familiar con alma mediterránea, que se ha convertido en un punto de encuentro para trabajadores y profesionales de L’Ametlla del Vallès, Granollers y alrededores que buscan una comida casera, bien hecha y a un precio justo, en un ambiente ágil y cercano.

Nos definen las ganas de hacer las cosas bien, el cuidado en cada detalle y, sobre todo, la satisfacción de nuestros clientes. Son ellos quienes nos dan energía cada día y nos motivan a seguir mejorando.

Tradición mediterránea con un toque creativo

Nuestra cocina se inspira en la tradición mediterránea, con productos de proximidad y de temporada. Pero también viajamos más allá: Manolo ha sabido incorporar platos propios con influencias de otras gastronomías como la tailandesa, la italiana o la latinoamericana, siempre con personalidad y equilibrio.

Aquí, en el corazón del Vallès Oriental, cocinamos con la misma ilusión del primer día. Te esperamos para compartirlo contigo.